jueves, 17 de diciembre de 2009

Mis relatos en internet

Internet es fantástico, pero tratar de ponerle orden es imposible (quizás dentro de 20 años, quién sabe), así que salvo que haya algún directorio que recopile información específica, hay que buscar a propósito para encontrar. Todo esto viene porque se me ha ocurrido hacer una recopilación de mi presencia en internet.

Porque aparte de este blog, también existo en otros sitios. ¿Alguna vez habéis probado a buscaros en Google? Pues eso :-p

Bueno, ahí van relatos míos en la red:

-"Fingir la muerte de Gaia", en la revista electrónica NGC 3660.
-"Mira hacia la ventana", también en NGC 3660.
-"Metal, números, gris", en el número 3 de la prestigiosa revista electrónica Artifex (4ª época). De esta publicación estoy particularmente orgulloso :)
-"Tordera", en la revista electrónica Yambria. Es un cuento de mi primera época en el taller literario.
-"La cola de la serpiente", también en Yambria. Y también un cuento de la época de taller. Un poco raro, sí, lo reconozco.
-"Si me pides que lo escriba", en Yambria. También de taller, y de éste no estoy especialmente orgulloso. Es demasiado tendencioso. Pero bueno, cosas que uno hace para aprender.
-"Murmullos", en Yambria. Un cuento poco original e inmaduro. Pero curioso porque es de lo poco que tengo del género de terror.
-"Mira hacia la ventana", de nuevo en Yambria. Además el editor incluyó una frase de lo más halagadora.
"170", en Yambria también. Un cuento cortito que por alguna razón me gusta.

Yéndonos más atrás en el tiempo, al período pre-taller literario, hay algunos cuentos.
-Uno en la web "La guarida del lich" de mi amigo Jorge (dungeonero): "La sangre de los condenados", basado en el juego de rol "Vampiro."
-Curiosamente este relato lo han publicado en otras webs y me he enterado de casualidad. Qué cosas tiene internet: Aquí, o aquí, y algún otro hay.
-También otro cuento en "la guarida del lich". Ésta vez basado en el juego de rol "El señor de los Anillos". Se llama "En buena compañía"

También hay una reseña sobre una aventura conversacional para Spectrum que hice hace muuuuchos años (en 1989!!!!), con gráficos de mi amigo Raúl Ortega. Las aventuras conversacionales son ésas en las que sólo se escribe. Dices lo que quieres hacer y el programa te dice los resultados. Se parece a los juegos de rol jejeje.
Está en el wikiCAAD.

Por otro lado, un artículo que hice sobre "Las brujas en la edad media". Está en mi antiguo web de Ars Magica (un juego de rol), y en otros webs en internet.

Y, por supuesto, los cuentos y poemas publicados en este mismo blog!
-"Niebla densa que señala el camino"
-"Tan fácil como soñar morir"
-"Desconfiar" (poema)
-"Tenebrae (una escena)", un ensayo para una ambientación propia de un juego de rol
-"Tenebrae. Dioses olvidados". Otro cuento sobre la ambientación de rol. Éste más completo.
-"Dormir" (poema)
-"Hospitales, mariposas". Esto lo escribí tras visitar a una amiga en un hospital y ver la horrible vía que tenía en la muñeca. Me recordó demasiado a mi padre y tuve que desahogarme escribiendo esto.
-"Ruido de lluvia. Un poema". Fue un día terrible para mi ánimo, y salió este cuento-poema. Que, por cierto, me encanta.
-"Enigma, semblanza". (poema)

Recopilado queda :)

Ya he calmado mi ansiedad y mi sensación de dispersión en esta Internet infinita!

viernes, 11 de diciembre de 2009

Mi vieja web "El Heraldo de Hermes" de Ars Magica

Qué sorpresa me he encontrado hoy al ir a buscar algo de Ars Magica en internet y encontrarme con que mi viejísima página de Ars Magica, El Heraldo de Hermes , sigue viva!. Data ni más ni menos que de 1997. Pensé que ya no estaría en internet después de que la clausurase. Pero me ha quedado claro que en Terra mantienen las webs aunque las olvides ;)

Para nostálgicos y curiosos:

Esta página era una recopilación de material tanto propio como de terceros de ese gran juego de rol que es Ars Magica, ambientado en una Europa medieval alternativa, muy cercana a la histórica. En esa época había muy pocas webs del juego y menos aún en español. La página creció bastante y llegó a tener bastante material. Fue una buena experiencia :)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Expocomic 2009

No está mal. Siempre anima mucho una visita friki de este estilo, y mas unas compritas.

A saber:

La broma asesina, cómic de Alan Moore de Batman. Hacia tiempo que quería leerlo, ya que dicen que es tan bueno.

Muerte, el alto coste de la vida, del gran Neil Gaiman en su época de Sandman. Me encantó ese cómic y quería tenerlo.

Y otras frikadas: muuuchos dados d10, tazas frikis y un Spiderman negro con ventosas para el coche ;)

Pero hablando del Expocomic, lo he encontrado idéntico al de otros años. Casi los mismos stands y en el mismo lugar. Incluyendo el de comida japonesa (que olores a especias por todas partes) y el de gominolas al peso.

Siempre es bueno para encontrar ofertillas y ver de un vistazo todo lo nuevo.

Ah, Neil Gaiman acaba de sacar un cómic de Batman. Qué cosas. Ya le echaré el guante :)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Laboratorio de Rol. Nuevo blog rolero.

Inicio un nuevo blog, pero éste orientado exclusivamente al mundo del rol.

Mi intención con este blog es que haga de repositorio de todo el material de rol que he creado y voy creando. Tanto material de hace tiempo (sobre todo módulos) que tengo en el disco duro acumulando polvo, como material nuevo (nuevos módulos, y también mejoras de juego, reglas, ambientaciones, ideas para módulos y campañas, etc).

Pues eso, un auténtico laboratorio.


Que lo disfrutéis.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Cumpleaños

No hay día más triste que un día especial. Las sombras dejan de serlo para convertirse en un pozo de paredes afiladas que se ha hecho más profundo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Un tipo duro


Cita de Phillip Marlowe, en la peli "El sueño eterno":

CARMEN STERNWOOD: Es usted guapo.
MARLOWE: Sí, y cada minuto que pasa lo soy más.

Qué tipo más duro, este Bogart ;)

martes, 18 de agosto de 2009

Niebla densa que señala el camino. (relato)

Demasiado oscuro como para ver algo. Demasiado como para pensar siquiera. La niebla ocupa todo. Es fría, húmeda. Me cala los huesos, y no sirve de nada que me apriete más el abrigo. Todo es oscuro, incluso este abrigo, y toda mi ropa. Sólo parece brillar mi cara, tan pálida como la niebla que me rodea. Me pego a la pared de este callejón, mientras delante de mí intuyo las figuras que pasan, sin verme ni sentirme siquiera. Caminan sin detenerse, lentas pero sin cambiar de dirección. De vez en cuando veo algún vestido blanco de mujer. O ropas negras de hombre. Pero no hay otros colores.


La misma niebla amortigua las pisadas. Parecen infinitas. Pasan continuamente, siempre en la misma dirección, y yo me siento mareado. No los distingo, pero sé que caminan adormecidos, sin voluntad ni conciencia. No dudan, ni temen. Aunque ese camino lleve adonde sé que lleva.


La sombra aparece de nuevo a mi lado.


“En algún momento vas a tener que salir y caminar tú también”, dice. Me tortura.


“Sabes que yo no elegí este final”, le digo.


Pero es absurdo quejarme. “¿Acaso importa?”, me contesta. Y se ríe de mí. Es una risa demasiado macabra.


Las pisadas siguen sonando como un río. En realidad se podría decir que es un río. Lleva hacia ese final adonde nadie desea realmente ir. Te arrastra aunque no quieras.


No puedo evitar mirar por un momento a la calle, y entre la niebla me parece ver una cara demasiado conocida. Una cara que nunca hubiera querido ver aquí. Me fallan las pocas fuerzas que me quedan y me dejo caer al suelo. Busco a la sombra, desesperado.


“¿Por qué te tienes que llevar a más personas?”, le digo. Pero en realidad estoy gritando, aunque mi voz no se oiga más allá de este callejón, en mitad de la oscuridad y la niebla y la terrible humedad que se cuela hasta lo más profundo del alma. “¿No tenías bastante conmigo?”.


Por un momento no oigo nada, aparte de ese río de pisadas que continúa, y entre ellas las de la figura que he visto. Después, cuando pienso que ha transcurrido toda la eternidad de la muerte, escucho de nuevo la voz susurrante de la sombra.


“¿Quién dice que yo elijo? ¿Quién dice que soy yo quien marca el final de alguien?”.


Al oírlo, pienso que incluso haya algo de sentimiento en esas palabras. Pero posiblemente sea mi propio delirio, el efecto del frío de la muerte que me envuelve. Miro hacia la sombra. Veo su figura. Sólo ligeramente humana, aunque demasiado alargada y encorvada hacia delante, toda ella un manto oscuro sin definir claramente. Fluye como humo oscuro, desdibujado por la niebla.


“No hay opción entonces”, digo, resignado.


Me pongo de pie. Me tiemblan las piernas. Apenas tengo fuerzas para moverme, pero sé que en cuanto salga a la calle, caminaré sin esfuerzo, sin detenerme, junto a todos los demás, hasta llegar al final del camino. Me asomo a la calle, dándome un último instante antes de entrar mientras miro hacia el fondo, tratando de volver a distinguir aquella figura. Pero no la veo.


“Piensa que al menos podrás estar con esa persona”, me dice la sombra. Y esta vez estoy convencido de que hay compasión en su voz.


“No hace falta que me mientas”, le digo, y sonrío amargado. “Si no hay vida, no hay nada más”.


Doy un paso, y el camino me absorbe.